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Alejandro Irigoyen Ponce
Alejandro Irigoyen Ponce
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01 Julio 2020 04:09:00
Sabe a virus y huele a muerte
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Vaya problema en el que estamos hundidos hasta el cuello.

Con la reactivación de los giros no esenciales de la economía, llegó la propagación masiva del Covid.

La gran apuesta, ante el impostergable regreso a las actividades productivas, era que la ciudadanía haría caso a todas las recomendaciones y que la sana distancia, el uso de cubrebocas y la elemental autoprotección servirían de contención.

Y pues no, el virus se propaga a sus anchas en todo el país, en todo el estado y, también, en Saltillo.

Y no se trata de culpar a la escasa cultura de los mexicanos sobre cuidado personal, y menos aún, respecto al cuidado de los demás. Este es un fenómeno mundial: conforme la gente sale a las calles y se reactivan giros económicos, el virus toma mayor fuerza.

Eso es precisamente lo que está sucediendo. Junio resultó un mes muy complicado ya que bien a bien ni se salvó la economía (que sigue dando tumbos), ni se salvaron vidas.

Va un dato: de marzo a mayo, en tres meses, los de la cuarentena extendida, el virus mató a 9 mil 930 mexicanos. Y en junio, en solo cuatro semanas, mató a otros 19 mil. Vaya costo en vidas de la reactivación.

¿Y cómo pinta julio? Pues peor. Conforme se abran más negocios y espacios, aun con todas las restricciones que guste y mande; conforme haya más gente en las calles, pues el virus se propagará con mayor rapidez, cobrando su alta factura en decesos.

Lo que, desgraciadamente, no se ha entendido es que, en esta nueva normalidad, navegando en medio de una pandemia, la reactivación sabe a virus y huele a muerte, y lo más grave de todo es que no existe alternativa.

Pues sí, estamos metidos hasta el cuello en un problema mayúsculo, de los más complicados y peligrosos que como sociedad hemos tenido que enfrentar en nuestra historia.

Lo único que nos queda es estar conscientes de este terreno minado sobre el que caminamos y hacer lo que podamos por protegernos y proteger a nuestras familias. No hay más.
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