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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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13 Febrero 2020 04:07:00
Lozoya y Peña
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Emilio Lozoya, el exdirector general de Pemex, fue detenido ayer en “las inmediaciones de una urbanización de Málaga”. Esta acción se logró “gracias a la excelente relación entre la Fiscalía Mexicana y la Policía Nacional” española. El detenido, explicó esta Policía Nacional, “había urdido junto a algunos familiares un sistema para defraudar dinero público”.

La detención es producto de la investigación de la Fiscalía General de la República sobre la compra de una planta de productos químicos, Agronitrogenados, por Pemex a Altos Hornos de México. Por este mismo delito fue detenido en 2019 en Palma de Mallorca, también en España, Alonso Ancira, director general de Altos Hornos. Ancira está sometido en España a un proceso de extradición. La madre de Lozoya, Gilda Austin Solís, fue detenida en Alemania y se allanó a la extradición, por lo que ya está en México bajo proceso. No sabemos aún si Lozoya aceptará ser extraditado a México o si peleará contra la extradición.

La FGR tiene aún que comprobar en un juicio las acusaciones contra Lozoya. Si lo hace, será muy importante saber si el exfuncionario actuó solo, con la colaboración de Ancira, o si recibió instrucciones superiores. El abogado Javier Coello, que lleva su caso en México, ha declarado por lo pronto: “Emilio no se mandaba solo”.

El director general de Pemex le reporta formalmente al presidente del consejo de administración, que es el secretario de Hacienda del Gobierno en turno. En términos prácticos, sin embargo, la línea de mando asciende directamente a la Presidencia de la República. Y no sorprende. Petróleos Mexicanos es una de las mayores fuentes de ingresos del Estado.

La compra de Agronitrogenados se llevó a cabo en diciembre de 2013, cuando la reforma energética se estaba gestando. Se realizó a través de una empresa llamada Pro-Agroindustria, propiedad de Pemex a través de las filiales P.M.I Norteamérica y P.M.I. Infraestructura de Desarrollo. Se dijo que esta adquisición, junto con la de Fertinal, pretendía formar una cadena integrada para la producción de fertilizantes.

Lo curioso es que Pemex quisiera comprar activos productivos en fertilizantes cuando la reforma energética tenía un rumbo radicalmente distinto. La reforma pretendía permitir la inversión privada en distintas actividades en que Pemex había participado o tenido monopolios y concentrar los recursos de la empresa en petróleo crudo.

La compra de Agronitrogenados no solo no coincidía con la estrategia de Pemex o del Estado en ese momento, sino que tampoco tenía sentido práctico. Cuando fue adquirida, en 2013, la planta tenía 30 años de antigüedad y 14 sin operar. Requería de un costoso proceso de rehabilitación que no se concluyó, por lo que hasta ahora permanece como chatarra.

Las irregularidades en la adquisición de la planta, entre ellas el pago de un sobreprecio de cuando menos 93 millones de dólares, fueron reveladas por la Auditoría Superior de la Federación, que después de varios años, en 2019, presentó una denuncia formal en el campo penal. Esta es la que llevó a las órdenes de aprehensión en contra de Lozoya y de Ancira que han llevado a la detención de ambos.

Es poco probable, como ha señalado el abogado Coello, que el director de Pemex haya actuado por cuenta propia para una adquisición tan anómala como esta. Por lo menos debieron haberse enterado los miembros del consejo de administración. Lo más probable, sin embargo, es que la operación haya sido aprobada o por lo menos tolerada por el presidente Peña Nieto, quien algo tendrá que explicar.


Ingrid e imágenes

Es moralmente correcta la indignación por el vil asesinato de Ingrid, pero cuidado con poner en el mismo nivel la divulgación de las imágenes. Si estas no se hubieran dado a conocer, la muerte de esta joven sería una más entre tantas.




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